
En el marketing y la comunicación moderna, existe una delgada línea entre ser un observador externo y convertirse en un aliado de confianza. Los angloparlantes suelen obsesionarse con descifrar el “in-code”: esa frecuencia exacta, llena de modismos y códigos no escritos, en la que opera una audiencia específica. Sin embargo, cuando intentamos traducir esa sintonía…